lunes, 8 de noviembre de 2010

Ese verano...

El primer amor es siempre el último.

San Francisco, California
Verano de 1995

Gabrielle tiene veinte años, es americana, estudiante de tercero en la Universidad de Berkeley. Ese verano lleva a menudo unos vaqueros claros, una blusa blanca y una cazadora de cuero entallada. Su largo pelo liso y el verde de sus ojos con reflejos dorados, la hacen parecerse a las fotos de Françoise Hardy tomadas por Jean-Marie Périer en los años sesenta. Ese verano reparte sus días entre la biblioteca del campus y su trabajo como bombera voluntaria en el parque de bomberos de California Street.
Ese verano va a vivir su primer gran amor.

Martin tiene veitiún años, es francés y acaba de obtener su licenciatura de Derecho en la Sorbona. Ese verano se ha marchado solo a Estados Unidos para perfeccionar su inglés y recorrer el interior del país. Como no tiene un duro, encadena currillos durante más de setenta horas a la semana: camarero, vendedor de helados, jardinero...
Ese verano su corta melena negra le da un aire a Al Pacino en sus comienzos.
Ese verano va a vivir su último gran amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario